Data: 27/04/2026
¿Por qué es urgente trabajar en el acceso al empleo formal y digno para jóvenes en el Perú? ¿Cuáles son las principales barreras que enfrentan?
Es urgente porque la juventud sigue siendo el grupo más afectado por la precariedad laboral en el Perú. En 2025, el 84.9% de las y los jóvenes se encuentra en la informalidad, frente al 70.2% a nivel nacional; además, la tasa de desempleo juvenil alcanza el 10.7%, más del doble de la tasa nacional (4.9%), y sus ingresos son 36% menores que el promedio nacional.
Entre las principales barreras destacan la falta de experiencia laboral, la escasa certificación de competencias, los bajos niveles educativos, el desajuste entre formación y demanda del mercado, así como el déficit de habilidades digitales y socioemocionales. A ello se suma el predominio de empleos precarios e informales y las brechas de género, que afectan con mayor intensidad a las mujeres jóvenes.
El proyecto arranca en un contexto político complejo. ¿Cómo puede contribuir a que las voces juveniles sean escuchadas en el debate sobre políticas laborales?
El proyecto sitúa a la juventud como un actor político activo. A través de un proceso participativo que incluye encuestas, talleres y espacios de diálogo, se recogen de manera directa sus demandas, experiencias y propuestas, para traducirlas en iniciativas de política pública. Estas propuestas serán llevadas a espacios de decisión, como el Congreso de la República y otros ámbitos de diálogo social, para contribuir a que la voz de las y los jóvenes tenga incidencia efectiva en la agenda pública.
LA PROPUESTA DE POLÍTICA PÚBLICA
¿Qué actores participarán en este proceso y cómo garantizaréis que refleje las necesidades reales de las juventudes?
Participarán jóvenes sindicalistas de la CGTP, así como jóvenes de diversos perfiles: con empleo, en desempleo, en el sector formal e informal. También se promoverá la participación de juventudes afroperuanas, indígenas y LGTBI, así como estudiantes de universidades e institutos públicos y privados. Junto a ello, representantes de instituciones públicas, del sector privado y de organizaciones de la sociedad civil.
La representatividad se garantizará mediante una encuesta abierta a nivel nacional, la incorporación de criterios de diversidad territorial y de género —con una participación prevista de 40% de mujeres— y la inclusión de distintas situaciones laborales, sociales y formativas.

¿Qué tipo de propuestas concretas esperáis que emerjan de este proceso participativo?
Esperamos una propuesta integral de política pública orientada a mejorar el acceso al empleo formal y a fortalecer la empleabilidad juvenil. En términos concretos, debería plantear medidas vinculadas con educación y formación más pertinente, certificación de competencias laborales, fortalecimiento de habilidades digitales y socioemocionales, promoción de experiencias laborales tempranas, mejor acceso a información sobre el mercado laboral, así como acciones de inclusión y equidad.
Hay un interés especial en que estas propuestas respondan a las brechas que hoy limitan la inserción laboral juvenil, particularmente la desconexión entre formación y demanda, las dificultades para acreditar competencias y las desigualdades de género.
Tenéis previsto presentar la propuesta en el Congreso de la República. ¿Cómo valoráis las posibilidades de incidencia en el actual contexto parlamentario?
Valoramos que las posibilidades de incidencia existen, aunque en un escenario político complejo y fragmentado. Precisamente esa fragmentación abre un espacio para posicionar propuestas sólidas y construir consensos en torno a una agenda de empleo juvenil formal y digno.
El proyecto apuesta por una estrategia de incidencia institucional y social: presentar la propuesta en el Congreso mediante una audiencia pública y trabajar de forma sostenida con instituciones públicas, organizaciones sociales, sindicatos y sector privado. Más que apostar a una aprobación inmediata, buscamos abrir debate, generar legitimidad social e institucional y convertir las demandas juveniles en una propuesta técnicamente consistente y políticamente defendible.

LA OFICINA DE ORIENTACIÓN LABORAL JUVENIL
El segundo eje del proyecto es la creación de una oficina de orientación laboral juvenil en Lima, gestionada por jóvenes. ¿Por qué es importante que sean jóvenes quienes lideren este servicio?
Porque la oficina será un espacio cercano a las juventudes, gestionado por jóvenes capacitados para brindar orientación laboral a otros jóvenes. Esto fortalece el enfoque de pares, genera mayor confianza y permite comprender mejor sus barreras, expectativas y necesidades.
Además, la oficina coordinará con instituciones públicas y privadas para acceder a información actualizada sobre la demanda laboral juvenil, identificar oportunidades de empleo formal y construir alianzas. De esta manera, el liderazgo juvenil se combinará con información confiable del mercado laboral, orientación práctica y una perspectiva de derechos laborales.
La oficina ofrecerá formación en competencias digitales, inteligencia artificial y habilidades blandas. ¿Por qué habéis identificado estas áreas como prioritarias?
Porque el mercado laboral está cambiando rápidamente y exige nuevas capacidades. Hoy no basta con buscar empleo; es necesario contar con herramientas para desenvolverse en entornos cada vez más digitalizados y competitivos.
Las competencias digitales y el uso básico de herramientas de inteligencia artificial pueden mejorar las oportunidades para buscar empleo, preparar mejor el perfil laboral, acceder a información y responder a nuevas demandas productivas. Las habilidades blandas —comunicación efectiva, trabajo en equipo, adaptabilidad— son cada vez más valoradas por las empresas e instituciones.
Tenéis previsto formar a 75 jóvenes y realizar reuniones con instituciones públicas y privadas sobre la demanda laboral. ¿Qué impacto esperáis generar?
Esperamos generar un impacto práctico en la empleabilidad juvenil. La formación fortalecerá competencias digitales y habilidades blandas, mejorando las posibilidades de acceder a empleos formales y de mayor calidad.
Las reuniones con instituciones públicas y privadas permitirán recoger información actualizada sobre la demanda laboral, identificar oportunidades reales de empleo y establecer alianzas. De esta manera, el proyecto no solo capacita a jóvenes, sino que también busca acercarlos de manera más efectiva al mercado laboral formal.

EL ROL DEL IESI Y LA ALIANZA CON FPSPV
¿Qué aporta el IESI desde su experiencia en estudios sociolaborales a este proyecto específico sobre empleo juvenil?
El IESI aporta una trayectoria especializada en el análisis de la realidad sociolaboral del país, la promoción del trabajo digno y la defensa de los derechos laborales. Esta experiencia permite abordar el empleo juvenil no solo como un problema de inserción individual, sino como un desafío estructural vinculado a la informalidad, la desigualdad y la necesidad de políticas públicas más efectivas.
Desde su experiencia, el IESI contribuye con capacidad técnica para elaborar diagnósticos, analizar información y formular propuestas viables. Asimismo, aporta metodologías participativas que permiten recoger directamente las voces, demandas y expectativas de las juventudes, convirtiéndolas en insumos para una propuesta de política pública sustentada en evidencia.
¿Cómo valoras la alianza con la Fundació Pau i Solidaritat PV? ¿Qué sinergias habéis identificado entre vuestro trabajo y la cooperación sindical internacional?
Valoramos esta alianza como estratégica y muy pertinente. Permite articular la experiencia del IESI en estudios sociolaborales, formación e incidencia en el Perú, con la trayectoria de la Fundació en cooperación sindical internacional, defensa de derechos laborales y promoción del trabajo digno.Las principales sinergias se expresan en la complementariedad entre el conocimiento del IESI sobre la realidad laboral peruana y la experiencia internacional de la Fundació en procesos de cooperación, diálogo social e igualdad.
Esta colaboración aporta respaldo técnico, financiero y metodológico, pero también una mirada solidaria e internacionalista que fortalece la sostenibilidad del proyecto.Esta alianza permite poner en valor la cooperación sindical internacional como una herramienta concreta para contribuir a la reducción de la pobreza, la desigualdad y la inequidad. Al fortalecer capacidades, promover derechos laborales y generar propuestas de política pública, la cooperación sindical demuestra que puede aportar a la construcción de sociedades más justas, democráticas e inclusivas.

JUVENTUD QUE SE ORGANIZA, PUEBLO QUE AVANZA
Mirando hacia el final del proyecto en marzo de 2027, ¿qué cambios concretos esperáis ver en el acceso de jóvenes al empleo formal en Perú?
Esperamos contar con una propuesta de política pública elaborada participativamente y posicionada en la agenda nacional. También esperamos que jóvenes participantes hayan fortalecido sus capacidades para acceder a mejores oportunidades laborales. Asimismo, buscamos dejar en funcionamiento una oficina de orientación laboral juvenil en Lima, con capacidad de continuidad y posibilidad de ser replicada. Finalmente, esperamos haber fortalecido la articulación entre organizaciones juveniles, sindicales, instituciones públicas y actores privados, para sostener una agenda común a favor del empleo formal, digno y con derechos para las juventudes.
¿Qué mensaje te gustaría transmitir a las juventudes peruanas y a las organizaciones que trabajan por sus derechos laborales sobre este proyecto que ahora arranca?
A las juventudes peruanas les diría que este proyecto busca escuchar sus voces, recoger sus demandas y convertirlas en propuestas concretas para mejorar el acceso al empleo formal y digno. Su participación es fundamental, porque ninguna política pública sobre empleo juvenil será realmente efectiva si no parte de sus experiencias, necesidades y expectativas.
A las organizaciones que trabajan por los derechos laborales, les diría que apostar por la juventud es apostar por el futuro del país. El empleo digno no es solo una meta económica; es una condición para reducir desigualdades, fortalecer la democracia y construir un Perú más justo, inclusivo y con mayores oportunidades para las nuevas generaciones.