Data: 27/02/2026
La Fundació Pau i Solidaritat PV continúa apostando por el fortalecimiento de los medios de vida de las comunidades rurales más vulnerables de El Salvador a través del proyecto “Medios de vida sostenibles con enfoque de derechos en 2 municipios de la Cordillera del Bálsamo. Disminuir la vulnerabilidad alimentaria de familias campesinas afectadas por la crisis económica y productiva, con protagonismo de 2 asociaciones de mujeres en los municipios de Huizúcar y La Libertad”, ejecutado junto a la Asociación Comunitaria Unida por el Agua y la Agricultura (ACUA) y financiado por el Ayuntamiento de Castellón.
Entre los resultados alcanzados destaca el componente de producción agroecológica familiar, que ha permitido mejorar la capacidad de producción de alimentos para el autoconsumo de más de 65 familias campesinas, lideradas mayoritariamente por mujeres. Esta intervención ha contribuido a fortalecer la seguridad alimentaria de los hogares mediante la promoción de prácticas agrícolas sostenibles, la diversificación de cultivos y el intercambio de conocimientos entre comunidades.
Fortalecimiento de las unidades de producción familiar
Una de las principales acciones desarrolladas ha sido el fortalecimiento de las unidades de producción familiar mediante la asistencia técnica y la dotación de semillas para producir alimentos de manera sostenible.
Gracias a este apoyo, las familias participantes han podido ampliar y diversificar sus parcelas y huertos, incorporando cultivos como chile jalapeño, cilantro, pepino, rábano, ejote, berenjena y repollo verde que contribuyen a mejorar la calidad de la alimentación en sus hogares. Asimismo, se han promovido prácticas agroecológicas orientadas a reducir la dependencia de insumos externos, mejorar la fertilidad de los suelos y aumentar la resiliencia frente a los efectos del cambio climático.
Mercados comunitarios para promover la producción local
El proyecto también ha impulsado la organización de hasta 10 mercados comunitarios posibilitando que las familias rurales generen un ingreso económico adicional. Además, han contribuido a sensibilizar a la población sobre los beneficios de consumir alimentos frescos, locales y producidos de manera respetuosa con el medio ambiente.
Los mercados comunitarios se han consolidado como espacios de participación y convivencia que fortalecen la economía local y reconocen el esfuerzo de las mujeres que trabajan diariamente para producir alimentos saludables en sus territorios.

Días de campo e intercambio de experiencias para fortalecer la agroecología
Finalmente, también se ha promovido la realización de días de campo comunitarios. Estas jornadas permitieron reunir a productoras para compartir experiencias, conocer buenas prácticas agroecológicas y reflexionar sobre los retos y oportunidades de la agricultura familiar sostenible.
A través de visitas a parcelas y huertos familiares, las personas participantes pudieron observar directamente los resultados de las técnicas implementadas, intercambiar conocimientos sobre manejo de cultivos, conservación de suelos, elaboración de insumos orgánicos y diversificación productiva, así como identificar soluciones adaptadas a las condiciones de sus territorios.
Los encuentros también sirvieron para promover hábitos de alimentación saludable, destacando la importancia de consumir alimentos frescos, variados y producidos localmente. De esta forma, se reforzó la relación entre la producción agroecológica y el derecho a una alimentación adecuada, poniendo en valor el papel de las familias campesinas como protagonistas de la seguridad alimentaria de sus comunidades.

Agroecología y derechos para un desarrollo sostenible
Las acciones desarrolladas en el marco de este proyecto demuestran el potencial de la agroecología para mejorar las condiciones de vida de las familias rurales, fortalecer su capacidad de producir alimentos y avanzar hacia modelos de desarrollo más sostenibles e inclusivos.
El protagonismo de las mujeres campesinas, la apuesta por la organización comunitaria y la promoción del derecho a la alimentación han sido elementos transversales de una intervención que ha contribuido a reducir la vulnerabilidad alimentaria de las comunidades participantes.
Con el apoyo del Ayuntamiento de Castellón y el trabajo conjunto de ACUA y la Fundació Pau i Solidaritat PV, estas iniciativas continúan generando oportunidades para que las familias rurales de la Cordillera del Bálsamo fortalezcan sus medios de vida y construyan un futuro más sostenible para sus comunidades.